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lunes, 6 de junio de 2016

POEMA*

Y ahí estabas tu,
dos veces me miraste
Una tercera te miré yo....
Quedando cautiva en tus ojos
Juré que en ese instante
me encogiste el pecho
Desvestiste mi corazón
derribando los más grandes muros
Y ahí, comenzaste a ser tu.
Allí, supe quien iba a ser yo.
Fundiste mis plomos
quemando y arrasando absolutamente todo.
Yo sé que el mar es inmenso
Pero acaba en ti, y créeme.
haces que me sienta grande
a tu lado,
Que piense en ti
En comernos el mundo a bocados.
Sin dejar una sola esquina
de un libro sin leer...
Que tus manos son mi mapa
para encontrarme de mis miedos,
Que cuando te rozo,...
mis besos escupen tinta en tu cuerpo.
Porque amor...aunque no lo veas,
tienes el cuerpo escrito de poesía.
Porque aunque no lo creas,
somos tan reales como un huracán.
Que nadie jamás entenderá
que verso cada hueco de ti.
Que si no existiéramos...
El universo nos inventaría.
Que cualquier duda, me apacigua
sólo por resolverla y diciéndome
a mi misma "Estás aquí".
Y no te marches, no sin mi.
ni me olvides, aunque deje de herir.
Que no te hieras, que no te quieras
de las posibles mil maneras,
obsesivas y restrictivas que existan.
Me haces y deshaces.
Me obligas y destiñes.
Me hieres jodidamente bien
Pero Te quiero mejor.
Porque hasta el humo
te queda bien en la boca.
Tu me inspiras, y deslizas
mil palabras en mi mente
como toboganes llovidos.
Pero llegó el día,
donde la noche se disfrazó de ti
y tu, te disfrazaste de el.
Y mi estrella te puso frente a mi
obviando el resto del mundo.
Allí, comenzamos a crecer.
Allí me comenzaste a vencer.
Ya sabes,
aun tiemblo cuando recuerdo
de qué manera nos cruzamos.
Eres justo el punto en el que
se cruzan dos mares.
Ese punto bravía que te absorbe
y arrastra con fuerza hacia él.
Y reconozco que no conozco
otra mejor primera vez que esa.

                          M.A.A.L.