Creí ser mía,
solo mía.
Mía y del viento
viento que nos envolvía en tantos suspiros...
Creí ser tuya
solamente tuya.
Mi alma abrazando tu cuerpo,
y mis lágrimas olvidando mil lamentos.
¿Por qué te fuiste sin un adiós,
sin un te quiero?
¿Acaso te abandonó la noche,
o dejaste a medias un sueño?
¿Por qué no gritaste tus miedos?
Creí de mis labios en aquel beso, que aferraron mis letras a tu alma y tus ojos en un mañana eterno,
que fuese solo nuestro.
M.A.A.L.