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lunes, 25 de marzo de 2019

POEMA

Cuando ya no esté,
cuando mi pluma haya dejado de escurrir tinta
y mi sonrisa haya desaparecido en la oscuridad de aquel bosque cuyo lugar visitemos tantas y tantas noches bajo las estrellas.
Aquel bosque donde bajo ese inmenso cielo estrellado desnudaste mi cuerpo con la sutileza que solo tú supiste darme en cada una de nuestras charlas eternas,
donde nunca existió una despedida,
dónde cada letra era una melodía cantada a voz viva en nuestros corazones
mientras nuestras almas se prendían en la hoguera de nuestros cuerpos ardiendo en pasiones con cada caricia.

Cuando con cada beso recorrías cada espacio de mi piel y nuestros poros lloraban de alegría...
Recuérdame siempre
con tu bella sonrisa,
esa con la que sueño cada noche y me despierta con un beso en los labios cada día.
Diviértete,
sonríele a la vida.
Pues estaré vigilándote los pasos ,
más curándote las heridas.

Respira siempre hondo que el perfume de una rosa te hará sentir libre,
cómo esa mariposa que siempre fui en nuestras noches,
cada vez que visité tu cama,
y posando mi pecho en tu cuerpo 
el sueño viviviéndote
me vencía.

No sufras mi vida estaré en tu alma velando tu sueño cada noche hasta darte cada mañana los buenos días.
Y mientras tanto vive ,
vive intensamente la vida,
yo estaré junto a la ventana como siempre
esperándote y amándote por toda la vida.

                       M.A.A.L.