Hoy tuve la necesidad
de hablarte,
de querer decir sin mirarte
lo maravillosa que es la vida, teniéndote tan dentro de mi alma.
Hoy quise abrazarte fuertemente en el anhelo que sienten mis manos al tocar el lado izquierdo de mi pecho que palpita a su ritmo sintiendo nuestra melodía de siempre, aquella que bailemos una noche cuando nuestro delirio ardía de placer y deseo mientras describimos nuestros sentimientos a corazón abierto.
Yo miraba la pantalla mientras imaginaba como sonreias al tenerme estrechada entre tus brazos, llenándome de fantasías y sueños,
ese entrañable vals que solo tú supiste enseñarme.
Tan gentil y galán...
Tan buen caballero.
El príncipe de mis sueños,
el que aprendió a amarme a través del alma hasta convertirse en mi fiel escudero .
El héroe de mi vida,
y calma mis ansiedades cada día, mi sueño inmenso.
el dueño de mi vida,
mi amante fiel y de mi ser...
mí amor eterno.
M.A.A.L.