No te vi,
no me despedí de ti.
El reloj se detuvo en el primer segundo antes de que sonaran las doce,
y di la vuelta,
con las ganas me dejaste...
Querer decirte tantas cosas,
darte tantas caricias, tantas alegrías...
y la más importante que nos hubiera unido para toda la vida.
Que después de nueve meses vendría la mayor de nuestras alegrías.
Amarlo con todas nuestras fuerzas,
como tú y yo
lo hicimos un día.
M.A.A.L.