Nunca hablé de mi,
cuando siempre pensaba en tí,
cuando en mis labios se pronunciaba tu nombre a sabiendas que no sentías nada por mi.
Fuiste solo pétalos de rosa,
que jugaban al sí por el no,
al te amo por el no existió.
Y el futuro que nunca llegó a ser una realidad.
Tan solo fue tocado
con la yema de mis dedos,
que ni alzando la mirada hacia el cielo...
Nunca logré tocar las estrellas
en un sueño.
M.A.A.L.