Lejos... Muy lejos
dónde no puedo mirarte.
Lejos pero tan cerca de mi pecho donde cada noche en mis brazos puedo tocarte.
Lejos...muy lejos,
y a la vez tan cerca
que en mi pensamiento estás a cada instante,
y el pálpito de mi alma aumenta el ritmo de cada suspiro,
respirando tu presencia
en el aire.
Lejos... Muy lejos de mis besos,
ansiando tus labios
como un río seco al agua,
como mis pupilas tu figura soñada cada mañana
que despierta sin cesar
cada madrugada,
echando de menos en mi piel el olor de tu cuerpo y el suave tacto de tus caricias,
sin sentir tu respiración
en el lado izquierdo de mi cama...
En cada rincón de mi casa y de mi vida siendo solo soñada esperándote a ti mi vida
M.A.A.L.
.