no quiero que llores y siempre sonrías, recuerda que siempre te quise así aunque en mi realidad no existías.
El día que muera...
Canta y juega
Gritale a esos que
te reían las gracias a costa mia.
No te juzgues tu, pues ya tendrás
la lección muy bien aprendida.
Que aunque hayan pasado los años... El remordimiento te perseguirá de por vida.
El día que yo muera...
Recuerda cada una de tus risas
pues ese será mi descanso...
Verte hundido en el perdón que jamás me pediste
y yo nunca te habría dado.
M.A.A.L.