desde siempre y sin pronunciarte, ahí estabas...
En mis besos
que suspiran al aire,
vistiendo con cada latido este poema que nace
en mi pecho.
Ahí estabas tú
y yo sin saberlo,
haciéndote el dueño
de cada sueño que entre sollozos en la noche
secabas cada tristeza
de mi pensamiento.
Ahí estabas,...En el escalofrío de mi cuerpo, en la caricia que al acostarme protege
y vela mi sueño.
La que si despierto en la noche me susurra y
va guiando mi sendero,
recordándome los valores que desde niña siempre
me inculcaste
y tú aprendiste de pequeño.
Ahí estabas abuelo,...
Mi orgullo, mi pasión, cuidándome desde el cielo.
Vestido de verde esperanza
y tricornio en mano dándome toda la fuerza para ponerle freno al miedo.
Tan erguido, tan serio...
Y a la vez tan caballero.
Si pudiera abrazarte de nuevo,si pudiera verte tan solo un segundo para que tu imagen quede grabada y no apague mis risas y nuble mis pensamientos.
Si pudiera abrazarte una vez más para volver acariciar
el suave tacto de tu piel
y me impregne de tu perfume que desde niña me llena de primaveras los inviernos.
Ahí estabas y estarás tú
que desde que partiste te lloro cada noche en silencio,
pensándote constantemente en mis pasos y desde la profundidad de mi alma seguiré admirándote y viéndote en mis sueños.
M.A.A.L.