Él... Que desde su adolescencia, con cabello cano y ojos de tristeza...
Sigue recordándola, suspirándola... Viviéndola
a cada instante habiendo quedado prendado de su mirada penetrante e intensa, por la que transmite un silencioso secreto
el cual sintió curiosidad
por averiguar, por saber,...
Por llegar a ver a través de ella el infinito mar.
Llegar a rozar por un solo instante sus sentimientos más escondidos que en
su alma guarda con recelo
y sin haber dejado en el tiempo huella
de su intenso palpitar
Ese que tanto la hacen callar excepto en la noche bajo las estrellas y que solo a la luna confia llorando cada noche
y el alma sumergida en la pena le hace ahogar
Y era ella, por la que él
solía suspirar, por la que
a través de sus ojos hacía
que sus deseos por ella aumentasen cada vez más,
ese deseo infinito
que avivando el fuego del placer, a su corazón daba luz a intentarlo una vez más.
Tener una nueva esperanza de poderse quedar impregnado para siempre
en cada sentimiento
con el que siempre soñó
con estar...Ser parte de una vida que ella durante tanto tiempo nunca quiso contar
y ahora él quisiera vivirla junto a ella
por toda la eternidad.
M.A.A.L.