a leer, que no vuelva
a escribirte, puede...
Que no entiendas cuanto significaste para mí, como lo que yo en cada letra intenté describirte a gritos
lo que removias dentro de mi.
Puede que...
En unos días u horas...
No vuelvas a saber de mi,
ni de mi nombre te acuerdes cuando lo veas de pasada escrito en el papel, puede...
Que esta tormenta pase o se lleve las pocas fuerzas que me queden ya por respirar una última vez.
Puede que por un momento te lata el corazón a prisa como a mí cada vez que te escribo y pienso
en el silencio de mi habitación cada noche, puede... Que como a mi
te falte el aire al leer
estas letras que te escribo
y quizá sea la última vez
Poder claro que puede y pudo ser nuestro primer encuentro en sueños mientras moría de tristeza en la realidad del ego.
Ego que fuese tuyo o mío solo quedará escrito
en la memoria de haberlo vivido a través unas letras que jamás tuvieron sentido cuando los dos cogimos
nuestro destino y no fue otro que vivir nuestra felicidad
por separado.
M.A.A.L.