y fue para siempre...
Aquel día quedó en mi mirada su inocencia perdiéndose en la profundidad
de mi mente y mi ser.
Besé con pasión una sola vez cuando mis labios
no alcanzaban a pronunciar
otro nombre que no fuera el de él,... Sin cesar en nombrarle, haciéndome a cada instante de su suave tacto y su dulce miel, mas
en las noches conciliando
el sueño...El viento envuelve
su ausencia embriagando
el frío de mi piel.
Mi habitación a oscuras
y en el silencio,
mis latidos acelerados cuentan cada segundo que pasa por escuchar su voz susurrando mi nombre,
con deseos de volver a mirarle, de sentirle...
En mis sueños
volver a verle otra vez
y apacigüe el grito
de mis lágrimas con un solo susurro de amor
entre mis manos.
M.A.A.L.