lo decida, cuando
mi alma divague en pedazos recorriendo el tiempo transcurrido.
Moriré,... Habiendote soñado cada noche, sintiendo a fuego en mi piel cada latido.
Moriré... Y no estarás conmigo, tantas veces como te soñé en las madrugadas escuchando en mi pecho
el llanto dolido.
Moriré sin existir contigo, calmante de sed en mis noches de miedo sin besos, sin tocarte siempre
te he sentido sin ser mio.
Moriré... Con letras sin olvido, sin despedirme siquiera con aquel beso prohibido.
Moriré lentamente en el tiempo dormido, en el último segundo de este rejoj del destino, que nunca se detuvo sin olvido por saber de ti.
M.A.A.L.