le dije te quiero sin aún agarrar en mis brazos
un abrazo que me hiciera sentir mio su escalofrio.
Le llamé...
Amor mio.
Sin saber si su cariño
era correspondido,
para que se quedara a mi lado y sentir
nuestros latidos.
Le llamé...
Para saber si
cada beso lleva nuestros nombres en los labios
y se dejanban escapar en una lágrima viéndose fundir nuestros cuerpos en un mismo suspiro.
Le llamé...
OLVIDO,...
Para darme cuenta que
no quería nada conmigo, decirme que en él tendría siempre un amigo, que...
No solo era un desastre
como amante sino
como marido.
M.A.A.L.