Abro mi álbum de fotos
donde te veo junto a mi.
Aquella fotografía abrazando mi cuerpo,
encogiéndose mi pecho...
Eras mío,
mío y del viento
que nos envolvía en el perfume que aún perdura en mis manos ahora vacías,
estas que escriben versos mojados de silencios al no escuchar el sonido intenso de un te quiero,
frente a un teclado sin tinta,
con el temor de que tu ausencia me traiga el olvido,
no de ti sino de mi misma.
De no recordar quién soy,
si fui un rosal floreado
o seré una rosa marchita
por el fin de un ocaso que va llegando a pasos agigantados
Comienza su cuenta atrás
M.A.A.L.