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jueves, 15 de agosto de 2019

POEMA

Que no acabe la noche,
ni la luna se esconda apagando su luz en el sonido del silencio.
"Que no se apague",
ese pálpito de tu corazón que hace que mi inspiración fluya antes de que se apague la luz, después de nuestro último baile que entre las flores y caricias destaque
el color divino de tu alma,
haciendo que yo sin verte pueda describir hasta el sonido
que tu voz calla.

Ese significado que no cualquier mujer tiene la intuición de descifrar en tan solo una mirada, con solo cerrar los ojos e imaginarte
bailar con alas.

Y es que son esas alas de ángel
las que acariciaron mi piel e incendiaron las ascuas
de una hoguera que con paciencia y dedicación
de a poco se hizo llama.
Besando unos labios sedientos de versos donde reposaban las cenizas de poemas ahogados,
lleno de heridas rasgadas.

                         M.A.A.L.