que tampoco eras para ella... Ni para el viento que nos envolvía cada noche en vela.
Sé que no era tu sueño,
ni tampoco el desvelo que decías tener en cada tormenta de estrellas.
Simplemente no eras para mí, ni tampoco de ella .
Ni de aquellos versos que gritaban la llamada
de tu presencia
sin saber quién eras.
El pálpito de un corazón enamorado e ilusionado
que pierde su latido y muere lentamente por desilusión
con cada una de tus mentiras, sin ya llevar careta.
Sé que no eras para mí aunque fui una ilusa
al creer ser parte de ella,
de creer en ti, en tu verdad... Resultando ser una gran mentira , tu gran función,
tu mayor risión... De tu ridícula realidad.
Sé que no eras para mí
ni de ella, ni de nadie
has de ser... Pues un corazón tan oscuro y sin sentimientos escondidos no merece la pena vivir.
De una mentira pintada de falsedad, ni escaparse
una sola risa de felicidad
que merezca un suspiro
de alegría por tí.
M.A.A.L.