Si , y usted lo sabe
mejor que nadie.
¿Que si he sabido acariciar con la mirada sin necesidad de tocarle?
En cada suspiro hasta saciarme y terminar
en sus brazos cada noche soñándole.
¿Que si he sentido en mis labios el dulzor de sus besos sin besarle?
Por supuesto que sí...
A cada instante desde
que le conocí y se convirtiera en la existencia de mi alma malherida y latir de mi corazón palpitante
e incansable por mutuamente hacernos feliz.
¿Y por qué me pregunta todo esto padre?
¿Acaso usted sabe quién es él y por temor a desilusionarme mantiene con mirada gacha y silencios
lo que mi conciencia últimamente me grita
a cada instante?
Dígame la verdad padre
¿Acaso él ha dejado de amarme?...Aunque me duela, aunque ya no me ame.
Dígame la verdad para así poco a poco poder olvidarle
M.A.A.L.