el llanto de un murmullo incesante en mi conciencia.
El amargo deseo de ser, ver, estar, desear- te en cada suspiro, a cada instante.
Ese auxilio a gritos de poder
acariciar tu cuerpo,...
Al verbo incesante que llama a mis manos saciantes a callar a tantos demonios prohibidos de amarse...
Amar, amar- te a ti , a mi sed delirante. Deseosa de
ese beso que entre suspiros se escapa en el aire por chocarse entre tus labios ardientes como el fuego
que arden cada noche al acostarme, desgarrándose sobre mi piel erizada por rozar tu cuerpo.
Música inspiradora es el silencio de la calle, con nubes grises que se mecen al compás del aire, la que lleva a mi pensamiento a escribirte para poder consolar el lamento de mi corazón, dejándome
el alma al aire en cada poema y a flor de piel mis sentimientos, mientras
mis pupilas se desvanecen por mirarte, por soñarte,...
Por tenerte entre mis sábanas y así conciliar
el sueño infinito para ya
no tener que nombrarte
ni llorarte más.
M.A.A.L.