cuéntame lo que te inquieta
y te hace perder el sueño,
Háblame de tus miedos,
de tus noches sin sueño.
Llámame cuando sientas
que el ahogo invade desde pensamiento hasta lo más hondo de tus adentros... Llámame o grítatame a pleno pulmón tus lamentos, que yo como siempre te oiré y sentiré tu dolor en mi pecho.
Llámame y háblame de ella
si te hace feliz, de sus risas,
de sus besos sobre tu cuerpo... Que aunque se me desgarre el alma yo lloraré
en silencio, porque no hay mayor felicidad para mí
que la tuya y ver en tus ojos el brillo intenso de la luna reflejada sobre ellos.
Háblame, que siempre estaré ahí para escuchar el sonido
de tu corazón latente
a cada momento aunque...
Sea por ella.
M.A.A.L.